martes, 5 de junio de 2012

Mary Carrillo


La que podemos considerar una de las grandes actrices españolas del siglo XX, la gran Mary Carrillo, María Carrillo Moreno, nació en Toledo el 14 de octubre del año 1919.
Comenzó su carrera profesional cuanto contaba apenas dieciséis años, con la Compañía de Hortensia Gelabert, y con la obra El juramento, de Pilar Millán Astray y, un año más tarde ya realiza su primera gira por Iberoamérica estrenando la obra de Alejandro Casona, Prohibido suicidarse en Primavera.
Al comenzar la guerra civil la actriz se va a México, donde interviene en alguna película y contrae matrimonio en Cuba con el actor y productor teatral Diego Hurtado, con el que tendrá tres hijas, las también actrices Paloma y las mellizas Teresa y Fernanda Hurtado.
Una vez terminada la guerra, Mary Carrillo vuelve a España, incorporándose a la Compañía Bassó-Navarro, pasando después a la de María Guerrero y hace su debut en el cine protagonizando la película Marianela, de Benito Perojo, el año 1941, por la que España obtiene por primera vez la copa Bienal de Cine de Venecia, y Mary Carrillo, los premios del Sindicato Nacional del Espectáculo y del CEC y la situó entre una de las actrices más importantes de su generación.
Poco después abandona prácticamente los platós para dedicarse íntegramente al teatro, a las órdenes de José Tamayo, encabezando la compañía del Teatro Español en los conocidos Festivales de España, representando el papel de Juana de Arco en la obra La alondra, de Anouilh, y ¿Quién teme a Virginia Woolf? de Edward Albee, formando también compañía propia y presentándose con ella en el Teatro Recoletos de Madrid, así como estrenando algunas de las últimas comedias de Jacinto Benavente, quien escribió para ella Nieve en mayo.
El año 1954 realizó con José Tamayo la obra La destrucción de Sagunto y Diálogos de carmelitas y, más tarde, con Paco Rabal, interpretó en París, La vida es sueño. Durante la temporada teatral de 1960 a 1961 protagonizó obras de éxito en distintos teatros de Madrid como Aurelia y sus hombres, de Alfonso Paso, La embustera, de Diego Fabri y La señorita que pintó un biombo, de José Montoto de Flores.
En 1963, pasó al Teatro Valle Inclán, de Madrid, representando Historia de los tarantos, de Alfredo Mañas, y La muerte da un paso atrás, de Horacio Ruiz de la Fuente, obra de un solo personaje que también dio a conocer a través de las cámaras de Televisión Española.
Tras estar varios años separada del teatro por propia voluntad, reapareció en 1980 con la obra La vieja señorita del paraíso, de Antonio Gala.
En 1984 protagonizó, junto con Concha Velasco, Buenas noches madre, de Marsha Norman y el año 1989 estrenó en Santiago de Compostela la obra Sorpresas, que realizó con sus hijas, y en diciembre del mismo año intervino en el Centro Cultural de la Villa de Madrid, en la obra de Alejandro Casona, La casa de los siete balcones.
Ese mismo año de 1994 estrenó la obra Hora de visita, de José Luis Alonso de Santos.
En el cine no se prodigó demasiado Mary Carrillo, aunque comenzó el año 1937 con papeles de reparto en las películas Don Juan Tenorio y Eterna mártir, para trabajar mas tarde en películas como Marianela, de Benito Perojo; El doncel de la reina, El pisito, de Marco Ferrari; El love feroz, José Luis García Sánchez; El crimen de Cuenca, de Pilar Miró, hasta Mas allá del jardín, de Pedro Olega, que grabó el año 1996.
En la televisión Mary Carrillo fue otra de las actrices que se prodigaron en los programas dramáticos que en los años sesenta y setenta tanto abundaban y así la encontramos interpretando obras como La casa de los siete balcones, La Malquerida, El espíritu burlón o Dialogo de carmelitas, en Estudio 1; la serie Fortunata y Jacinta el año 1980 hasta la serie Mamá quiere ser artista, en la que intervino en varios capítulos y que fue su última interpretación en televisión.
Ese mismo año de 1994 estrenó la obra Hora de visita, de José Luis Alonso de Santos.
En 1995 publicó el libro Narraciones y memorias y el año 2001, cuando ya contaba más de 80 años interpretó Sobre la vida y el escenario, que era un repaso a su vida profesional.
También dedicada a la pintura, en 1981 hizo una exposición en la sala de exposiciones de Renfe en la Estación de Chamartín, de Madrid.
Mary Carrillo falleció en Madrid, 31 de julio de 2009.



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